Dock del sistema OS X es una herramienta genial que ayuda mucho en el trabajo de cada día. Permite un acceso fácil a las aplicaciones actualmente abiertas y también a los catálogos favoritos que deben estar siempre a mano. Perro arrastrar las carpetas para colocarlas en el Dock es incómodo, y escoger la opción correspondiente del menú es aún menos intuitivo.

Por suerte, existe un atajo que permite rápidamente añadir aplicaciones, catálogos o hasta unos archivos singulares al Dock. Lo que hay que hacer es escoger el elemento deseado y pulsar ctrl+cmd+shift+T. Mucha gente a menudo cambia la ubicación de los iconos en el Dock, por esto vale la pena saber este atajo.

Fuente: OS X Daily

Artículo traducido del polaco. Puedes encontrar el texto original aquí.